A fines de 2025 se derogó la antigua Ley de Alquileres en Argentina, y desde enero de 2026 esto implica que muchos contratos antiguos y nuevos aplican ajustes distintos (por ejemplo, según el Indice de Contratos de Locación). Esto afecta directamente los costos que pagan los inquilinos y la manera en que se negocian los alquileres en la actualidad.